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Descubre la magia del llano apureño

Tu guía definitiva para explorar los paisajes, sabores, comercios y tradiciones del estado Apure.

Las Calendas de San Fernando: 3 espectaculares secretos

Las Calendas de San Fernando: 3 espectaculares secretos

Las Calendas de San Fernando: 3 espectaculares secretos

Las Calendas de San Fernando constituyen una de las manifestaciones folclóricas, dancísticas y culturales más importantes, vistosas y originales de todo el estado Apure y los llanos venezolanos. A diferencia de las faenas tradicionales del campo o de las parrandas recias de sabana profunda asociadas al ganado vacuno, esta expresión artística nació directamente en el corazón urbano de la capital apureña. Cada año, esta festividad congrega a miles de cultores, músicos y familias locales, promoviendo una sólida cohesión social en el entorno vecinal y escolar, al tiempo que dinamiza el turismo y el emprendimiento comercial de las barriadas de nuestra hermosa región.

Las Calendas de San Fernando son una destacada manifestación folclórica urbana de Apure, celebrada cada 30 de mayo, que combina danza tradicional, música llanera y el desfile de muñecas gigantescas en honor a San Fernando Rey.

Para los estudiantes, investigadores y turistas que desean profundizar en la riqueza cultural del llano, comprender el origen y la estructura de este desfile es fundamental para valorar la identidad regional. A continuación, desglosamos las tres dimensiones esenciales que definen a este maravilloso patrimonio apureño.

1. El origen histórico de Las Calendas de San Fernando

Al investigar con precisión cronológica sobre Las Calendas de San Fernando, es indispensable viajar a la década de 1990, específicamente al año 1997, cuando esta festividad fue concebida y creada por el cultor y profesor Argenis Rodríguez.

Esta manifestación surgió con el propósito institucional de dotar a la capital del estado de una tradición propia y diferenciada que rindiera un tributo vistoso a su santo patrono, San Fernando Rey. Inspirada en las comparsas de gigantes y cabezudos coloniales, pero adaptada con un profundo sentido de pertenencia llanero, la danza se incorporó rápidamente a la planificación de las escuelas y barriadas del municipio. Hoy en día, representa un orgullo local absoluto que demuestra cómo las comunidades rurales y urbanas pueden innovar en sus expresiones culturales sin perder el arraigo y el amor por sus raíces llaneras.

2. Las muñecas gigantescas y la coreografía en Las Calendas de San Fernando

El atractivo visual más impactante de esta festividad, y el que cautiva anualmente a los viajeros en los motores de búsqueda, radica en la majestuosidad de sus personajes principales. Al hablar de Las Calendas de San Fernando, las muñecas de grandes dimensiones acaparan toda la atención.

Estas figuras artesanales superan los tres metros de altura y son elaboradas minuciosamente a mano con estructuras ligeras, luciendo hermosos e imponentes trajes de gala que imitan la vestimenta de las damas de la época colonial. Cada muñeca es cargada y bailada por un cultor desde su interior. La coreografía en las avenidas capitalinas es ejecutada por un dinámico cuerpo de baile compuesto mayoritariamente por niñas y jóvenes que visten trajes tradicionales de criollas. El desfile avanza al ritmo de una música llanera adaptada, donde el repicar del cuatro, las maracas y el arpa se fusionan con instrumentos de viento, creando una atmósfera festiva inigualable.

3. El día de San Fernando Rey y la fe comunitaria

El misticismo, la espiritualidad y la devoción católica formal representan el motor que da vida a toda la estructura organizativa de la región durante el mes de mayo. Las Calendas de San Fernando encuentran su punto culminante cada 30 de mayo, el día oficial de San Fernando Rey.

Durante esta jornada, la manifestación dancística acompaña la procesión de la sagrada imagen del santo patrono desde la Catedral hasta los monumentos emblemáticos de la ciudad. Las familias de las barriadas populares se vuelcan a las calles para pagar promesas, pedir por la salud familiar y admirar el paso de las muñecas gigantes. Esta celebración religiosa y cultural estrecha los lazos de hermandad en el entorno escolar y vecinal, convirtiendo la fe institucional en un hermoso acto de arte popular que resguarda los valores y la rectitud dentro de la geografía apureña.

❓ Más preguntas sobre Las Calendas de San Fernando

¿Cuándo se bailan Las Calendas de San Fernando en Venezuela?

Se bailan de forma rigurosa cada 30 de mayo en las principales calles de San Fernando de Apure, coincidiendo con las festividades patronales dedicadas a San Fernando Rey.

Fue creada en el año 1997 por el destacado cultor, coreógrafo y profesor apureño Argenis Rodríguez, con el objetivo de fundar una identidad dancística urbana para la capital del estado.

Las muñecas de más de tres metros representan de forma artística a las damas de la sociedad colonial española, rindiendo un vistoso homenaje a la historia y combinando el arte popular con la música de la región llanera.

Si deseas profundizar o revisar las directrices universales de resguardo de expresiones locales en el portal de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación por la UNESCO para certificar el inmenso valor de nuestros patrimonios biológicos e históricos.

¡Conocer detalladamente el origen de nuestra cultura es el paso definitivo para valorar la tremenda grandeza de toda Venezuela!

Tradiciones del estado Apure: 3 legendarias joyas

Tradiciones del estado Apure: 3 joyas legendarias

Las tradiciones del estado Apure constituyen la esencia más viva, colorida y patriótica de la cultura popular e identidad del llano bajo venezolano. Con una extensión territorial que supera los 76.500 kilómetros cuadrados de sabanas y caudalosos ríos, esta entidad no es solo un bastión de producción agropecuaria tradicional; representa un escenario antropológico único donde la música recia, la fe religiosa inquebrantable y los mitos de sabana adentro se transmiten con orgullo de generación en generación. Cada manifestación promueve una sólida cohesión social en el entorno familiar de las barriadas urbanas y de los grandes hatos, sirviendo como un motor fundamental para el emprendimiento cultural y el desarrollo de sus pueblos.

Las tradiciones del estado Apure son manifestaciones culturales llaneras basadas en la identidad criolla, que incluyen celebraciones de renombre internacional como las Fiestas de Elorza, las Calendas de San Fernando y las profundas faenas ganaderas del campo.

Para los estudiantes, geógrafos y viajeros que buscan sumergirse en las costumbres de esta tierra indomable, la riqueza cultural ofrece experiencias inolvidables que marcan el sentir nacional. A continuación, desglosamos las tres dimensiones fundamentales que definen el folclor de nuestra hermosa región apureña.

1. Grandes parrandas y festividades en las tradiciones del estado Apure

Al evaluar en detalle las tradiciones del estado Apure, las celebraciones patronales y los festivales de música llanera se alzan como los principales puntos de encuentro comunitario y de atracción turística de la geografía regional.

Las Fiestas de Elorza

Celebradas anualmente cada 19 de marzo en honor a San José, estas fiestas transformaron a la población del municipio Rómulo Gallegos en la auténtica «Capital Folclórica de Venezuela». Durante una semana, el pueblo se llena de joropo, contrapunteos, mangas de toros coleados y comida típica como la tradicional carne en vara. El repicar ininterrumpido del arpa, el cuatro y las maracas en los amaneceres llaneros congrega a delegaciones criollas nacionales y de los llanos de Colombia, reforzando los lazos culturales de la llanura.

Las Calendas de San Fernando

Cada 30 de mayo, las calles de la capital apureña se engalanan con una colorida danza de salón urbana en honor a su patrono San Fernando Rey. Esta manifestación resalta por el desfile de muñecas gigantescas hechas a mano que superan los tres metros de altura, representando a las damas de la época colonial. Acompañadas por un dinámico cuerpo de baile compuesto por niñas y jóvenes de las escuelas locales, las Calendas demuestran la preservación de los saberes tradicionales desde el ámbito pedagógico.

2. El joropo recio y las faenas de trabajo de llano adentro

La rutina ganadera en los bajíos, esteros y bancos de los municipios Achaguas, Muñoz y Pedro Camejo ha moldeado las costumbres cotidianas del llanero criollo, convirtiendo las jornadas laborales en parte indisoluble de las tradiciones del estado Apure.

El joropo es el baile y la expresión musical por excelencia del estado Apure. Se caracteriza por un zapateo enérgico por parte del hombre y un escobillao sutil por parte de la mujer, imitando los movimientos del caballo y las vivencias del campo llanero. Esta música se complementa de forma natural con los poéticos cantos de arreo y cantos de ordeño, melodías que los peones ejecutan a capela durante la madrugada para calmar al ganado vacuno. Estas costumbres rurales representan la profunda comunión existente entre el habitante del llano bajo y su indómito ecosistema llanero.

3. Devoción al Nazareno y los relatos morales de la sabana profunda

El misticismo y la espiritualidad desempeñan un rol fundamental en el día a día de las comunidades, entrelazando la fe católica institucional con las leyendas de la literatura oral llanera dentro de las tradiciones del estado Apure.

tradiciones del estado Apure

La máxima expresión de fe cristiana de la región la constituye el Nazareno de Achaguas, una sagrada talla colonial en madera donada por el General José Antonio Páez en el año 1821 tras haber ganado la Batalla de Carabobo. Cada Miércoles Santo, miles de fieles vestidos de morado caminan en procesión para pagar sus promesas y pedir por la salud familiar. En contraposición, la mitología popular llena las noches oscuras de invierno con aterradores cuentos de camino sobre espectros como El Silbón y La Sayona, relatos morales que los abuelos utilizan tradicionalmente para inculcar valores de respeto, fidelidad y rectitud en las áreas rurales.

❓ Más preguntas sobre las tradiciones de Apure

¿Cuáles son las danzas folclóricas más importantes del estado Apure?

Las danzas más representativas son el joropo llanero en su variante recia (que incluye zapateo y escobillao), las expresiones urbanas festivas como Las Calendas de San Fernando y los bailes tradicionales durante las fiestas patronales.

Los cantos de arreo y de ordeño son tonadas tradicionales declaradas patrimonio de la humanidad, utilizadas por los trabajadores del campo para apaciguar y guiar al ganado vacuno durante las faenas del alba en las sabanas profundas.

Las Fiestas de Elorza se celebran de forma rigurosa cada 19 de marzo en conmemoración de San José, reuniendo expresiones artísticas de canto recio, contrapunteo, toros coleados y ferias artesanales llaneras.

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Maravillas Naturales del estado Apure: 3 impresionantes!

Maravillas Naturales del estado Apure: 3 majestuosas joyas

Maravillas Naturales del estado Apure: 3 impresionantes!

Las Maravillas Naturales del estado Apure constituyen uno de los patrimonios ecológicos, biogeográficos y paisajísticos más imponentes y fascinantes de toda Venezuela. Con una extensión territorial que supera los 76.500 kilómetros cuadrados de superficie, esta entidad del suroeste del país destaca en la cartografía nacional como un ecosistema vivo de valor universal, donde las extensas llanuras sedimentarias, los ríos de aguas cristalinas y las dunas móviles crean escenarios espectaculares. El resguardo de estos santuarios biológicos bajo leyes institucionales promueve una sólida cohesión social en el entorno de sus comunidades rurales, impulsando el turismo ecológico y el emprendimiento sustentable regional.

Las Maravillas Naturales del estado Apure son ecosistemas protegidos llaneros que destacan por su gran biodiversidad, e incluyen atractivos colosales como el Parque Nacional Santos Luzardo, los Médanos de la Soledad y la playa fluvial de La Macanilla.

Para los investigadores, turistas y cronistas que desean explorar la geografía indomable del llano bajo, la biodiversidad de esta tierra ofrece experiencias inolvidables que marcan el sentir nacional. A continuación, desglosamos las tres opciones definitivas que definen la riqueza ambiental de nuestro suelo apureño.

1. El Parque Nacional Santos Luzardo en las Maravillas Naturales del estado Apure

Al evaluar detalladamente las Maravillas Naturales del estado Apure, el Parque Nacional Santos Luzardo (conocido comúnmente en la región como Parque Cinaruco-Capanaparo) se alza de forma unánime como el principal templo ecológico de la geografía regional.

Maravillas Naturales del estado Apure

Ubicado de manera estratégica entre las cuencas de los ríos Capanaparo, Cinaruco y Meta en el municipio Pedro Camejo, este gigantesco parque nacional protege una variedad impresionante de hábitats llaneros. En sus extensas sabanas de gramíneas, los bosques de galería y los caños de agua cristalina albergan especies en peligro crítico de extinción, como el caimán del Orinoco, la tonina o delfín de río, el jaguar y el tierno chigüire. El parque no solo posee un incalculable valor científico para la investigación biológica, sino que es el hogar ancestral de comunidades indígenas de la etnia yaruro (pumé), vinculando de forma perfecta la conservación ambiental con la herencia cultural de nuestro llano adentro.

2. Los Médanos de la Soledad y las Galeras del Cinaruco

La planicie perfecta que caracteriza al relieve sedimentario de la llanura baja se rompe de manera excepcional en el sur del territorio, dando paso a formaciones geológicas únicas que integran las Maravillas Naturales del estado Apure y que sorprenden por sus contrastes visuales.

Maravillas Naturales del estado Apure

Por un lado, los Médanos de la Soledad se presentan como un oasis desértico impresionante en medio de la sabana profunda. Estas dunas móviles de arena dorada, formadas por la acción constante de los vientos alisios durante la temporada de verano, crean un paisaje místico que atrae anualmente a miles de amantes de la fotografía y el ecoturismo. Por otro lado, en el mismo eje territorial se alzan las Galeras del Cinaruco, formaciones rocosas y filas montañosas milenarias pertenecientes geológicamente al Escudo Guayanés. Estas elevaciones rompen la monotonía del llano bajo y ofrecen miradores naturales espectaculares para contemplar la inmensidad de las sabanas inundables durante los meses de invierno.

3. El Balneario La Macanilla y el potencial de la red fluvial

Para completar el cuadro de honor de la riqueza hidrológica de la región, el subsistema fluvial aporta un atractivo único que dinamiza la recreación y la economía de los habitantes locales. La red de ríos navegables y caños es una parte indisoluble de las Maravillas Naturales del estado Apure.

Maravillas Naturales del estado Apure: 3 majestuosas joyas

El Balneario La Macanilla, ubicado a orillas del caudaloso río Capanaparo en la carretera nacional que conecta a San Fernando con Puerto Páez, es famoso por poseer una de las playas fluviales de agua dulce más largas de Suramérica. Durante la temporada seca, las aguas del río descienden y exponen kilómetros de finas arenas blancas que se convierten en el epicentro turístico de la región durante los días de asueto. Este paradisíaco balneario funciona como un motor fundamental para el emprendimiento comercial local, permitiendo que los prestadores de servicios muestren la gastronomía típica (como el coporo frito o la carne en vara) y la hospitalidad característica del llanero criollo en un entorno natural majestuoso.

❓ Más preguntas sobre la naturaleza de Apure

¿Qué ecosistemas predominan en las Maravillas Naturales del estado Apure?

En el territorio apureño predominan las sabanas de gramíneas tropicales, los bosques de galería a orillas de los ríos, los esteros inundables y formaciones particulares como dunas eólicas o elevaciones rocosas milenarias.

La mejor época para visitar los médanos y los balnearios fluviales es durante la temporada de sequía o verano (de diciembre a abril), cuando los accesos terrestres son completamente estables y los ríos exponen sus playas de arena.

Los ríos navegables como el Apure, Capanaparo y Cinaruco permiten realizar actividades de aventura llanera, observación de aves migratorias, pesca deportiva sustentable y avistamiento de fauna endémica en los hatos de la región.

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¡Valorar y proteger la riqueza ecológica de nuestro suelo es la base fundamental para el desarrollo integral de toda Venezuela!

Raimundo Fonseca

Raimundo Fonseca
Raimundo Fonseca

Raimundo Fonseca. Militar y político. Hijo del general Federico Fonseca y de Carmen González. Realiza sus primeros estudios en su pueblo natal. Ingresa en la carrera de las armas en 1858, al lado de su padre, quien se encuentra al mando de las caballerías del bajo Apure. Combate en la Guerra Federal, al principio junto con su padre en el bando centralista y luego, ambos pasan a las filas federalistas, bajo las órdenes del general Pedro Manuel Rojas (1862). Ascendido a capitán, Raimundo Fonseca participa en las campañas de Barinas, Apure y Portuguesa, distinguiéndose en el combate de Ospino (15.2.1863) y en las tomas de Guanare y San Fernando de Apure (abril 1863).

Retirado a la vida privada después de la firma del Tratado de Coche, se dedica a completar su formación a través del estudio autodidacta y a atender sus propiedades, siendo ascendido al grado de coronel en reconocimiento de sus servicios. Toma nuevamente las armas bajo las órdenes de los generales Pedro Manuel Rojas y Manuel Ezequiel Bruzual, en defensa del gobierno del presidente Juan Crisóstomo Falcón contra la Revolución Azul (1868).

Debido a su popularidad en Apure, recibe del gobierno Azul el ofrecimiento de la cartera de Hacienda, pero rechaza la proposición; es perseguido y sus bienes son confiscados. Como jefe de las caballerías del bajo Apure, se une a la revolución del general Antonio Guzmán Blanco (1870), distinguiéndose luego en la Campaña de Apure contra el general Adolfo Olivo, el Chingo (diciembre 1871), durante la cual es nombrado jefe de operaciones del bajo Apure y es ascendido al grado de general de división.

Presidente del estado Apure (1873-1877), concluye durante su mandato numerosas obras públicas en San Fernando y otros pueblos del estado (en su administración se construyeron las siguientes obras en esta capital: la Iglesia Colonial, el Templo Masónico, el Hospital, el Cementerio, el Palacio de Gobierno y la Plaza Guzmán Blanco, a la cual se le cambio el de «La Libertad»). Senador por Apure (1877-1878) se opone a la candidatura y al gobierno del general Francisco Linares Alcántara; escapa a un atentado en su contra en San Fernando (1877), y es arrestado junto con su padre quien fallece en la cárcel (1878). Toma las armas en nombre del movimiento Reivindicador, organizando el ejército del estado Apure a favor de la revolución (1879).

Presidente encargado del estado Apure y delegado por el mismo estado al Congreso de plenipotenciarios (1879), es designado como presidente del Gran Estado Bolívar (1880-1884-1885-1886). Diputado por ese mismo Gran Estado (1885) y elegido miembro del Consejo de Administración, desempeña la cartera de Guerra y Marina (septiembre 1886-enero 1887). Senador por el Gran Estado Bolívar (febrero 1887), es propuesto como candidato a la presidencia de la República en los comicios de 1887, pero no logra ver prosperar su candidatura. Ministro de Guerra y Marina (julio 1888), vuelve a presentar, sin éxito, su candidatura a la presidencia de la República en 1889.

Diputado por el estado Carabobo (1890-1892), se retira a sus actividades de hacendado. Vuelve a figurar como delegado por el Guárico y primer vicepresidente en la Asamblea Plebiscitaria de La Victoria a favor del regreso a la presidencia de Cipriano Castro (junio 1906) y como delegado por San Fernando de Apure en el Congreso de Municipalidades celebrado en Caracas en 1911.

Referencia: Fonseca, Raimundo. A mis compatriotas. Caracas: Tipografía de La Opinión Nacional, 1891;–. Lo de Ocumare de la Costa. [Caracas: s.n.], 1901.

Rafael Márquez Arana

Rafael Márquez Arana
Rafael Márquez Arana

Rafael Márquez Arana

Rafael Márquez Arana, militar, político y diplomático apureño. Nació en San Miguel de Cunaviche (Edo. Apure) el 28/9/1828 y murió en Caracas el 30/5/1887. Fueron sus padres José María Márquez y Belén Arana. Participó en la batalla de santa Inés (10/12/1859), bajo las órdenes del general federalista Ezequiel Zamora. En 1861, comanda la división de vanguardia y en 1862 participa en la campaña de Portuguesa.

A comienzos de febrero de 1863, cae prisionero de las fuerzas gubernamentales, pero a los pocos días escapa y pasa a comandar la división Victoria conjuntamente con el general José Loreto Arismendi, para lograr el triunfo el 5 de mayo de 1863 en la batalla de El Topo, o de Las Palomeras, contra las fuerzas oficialistas.

El 24 de julio de 1863 entra a Caracas acompañando al general Juan Crisóstomo Falcón. Posteriormente, el 17 de septiembre del mismo año, es nombrado jefe del distrito militar del centro; sitia a Puerto Cabello y al ocupar la plaza, recibe el ascenso a general de división. El 2 de agosto de 1865, es designado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ante el gobierno de Colombia.

En noviembre de 1866 regresa a Caracas, donde es elegido segundo designado de la República. En 1867, vuelve a Colombia en misión diplomática con el fin de reclamar la extradición del general Venancio Pulgar, asilado en la vecina República. Para 1868, se encuentra en campaña contra los comandos de la Revolución Azul. Participa en la batalla de Caracas (21-25/6/1868) y acompaña al general Manuel Ezequiel Bruzual en su retirada a Puerto Cabello; ocupada esta plaza por las fuerzas de la revolución (15. 8. 1868), Márquez partió rumbo al exilio, residenciándose en Colombia (1869-1874).

De regreso a Caracas, es llamado por el presidente Antonio Guzmán Blanco para asumir el mando del ejército de occidente y proceder a sofocar el alzamiento del general León Colina en Coro (octubre 1874-febrero 1875). Nuevamente enviado a Colombia como ministro plenipotenciario (marzo-septiembre 1875), asume por pocos días el Ministerio de Guerra y Marina (21. 2-2/3/1877).

Tras apartarse de la vida política durante el gobierno del general Francisco Linares Alcántara, se reincorpora a la actividad militar en los combates de la Revolución Reivindicadora (1878-1879); entre 1880-1883, se desempeña como miembro del Consejo de Gobierno. Los últimos años de su vida, los dedicó al desarrollo de sus propiedades agrícolas en los estados Apure y Sucre.

Julio César Sánchez Olivo

Julio César Sánchez Olivo
Julio César Sánchez Olivo

Julio César Sánchez Olivo

Julio Cesar Sánchez Olivo, nació cercana de la población de Guachara, Estado Apure, un 21 de octubre de 1909. Sus padres: Teodoro Sánchez Osto y María Josefina Olivo. La carencia de facilidades para instruirse en un medio como el de Apure de ese tiempo la suplió la propia madre, pues el padre había muerto en 1913. Ella se empeñó en que escribiera una plana diaria, copiando regularmente del «Consejero de la Juventud» o del «Manual de Urbanidad» de Carreño y leyera gramática, geografía, aritmética y algunos otros libros escolares, así ella no supiera explicarles en algunos casos, pero de esa manera logró inculcarle el hábito de la lectura.

Julio Cesar vivió sus primeros veinte años en los hatos «Chaparralito» y «Los Cañitos», en pleno Cajón de Arauca, por lo que en su niñez y juventud aprendió y ejecutó como un consumado llanero toda clase de faenas rudas y peligrosas típicas del medio campestre apureño. En 1937 es nombrado Secretario de la Corte Suprema del Estado Apure. En este mismo año publica su primer artículo de prensa. «Gobernadores y Prefectos» en el semanario Cordura, dirigido por el Dr. Ángel Domingo Beroes, uno de sus principales mentores y quien lo encaminó hacia el periodismo crítico, combativo y social.

Entre los años 38 y 69, Sánchez Olivo realiza un sin número de actividades económicas, políticas, sociales y culturales en pro del Estado Apure, entre las cuales se menciona: fundador de la Asociación de Pequeños Criadores del Estado Apure; Secretario General de Gobierno en varias ocasiones; Fiscal del Ministerio Publico; autor de la conocida columna «Camino Real», Promotor y fundador del Comité Pro establecimiento de las Vías Fluviales en Apure; Senador de la República por el Estado Apure (1959-64);

Julio Cesar Sánchez Olivo, fundó en Caracas el Comité Amigos de Apure; programa radial en Radio Continente titulado «Apure en Marcha»; funda en Apure el quincenario «El Apureño»; y el primero de junio de 1969 inicia un Programa Radial Dominical en la emisora «La Voz de Apure» llamado «El Apure de Ayer, de Hoy y de Siempre». Manteniéndolo durante 19 años hasta casi su muerte.

En 1977, por iniciativa suya, Elías Castro Correa, Gobernador del Estado, crea, por decreto, «La Bibliotecas de Autores y Temas Apureños», nombrándolo Presidente de la Comisión Editora. Al año siguiente es designado Cronista Oficial del Estado Apure e inicia la publicación de una serie de trabajos relacionados con la historia y las tradiciones de Apure, alcanzado más de cuarenta números.

Es nombrado Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua en Febrero de 1982. El 17 de octubre de 1986 la Universidad Nacional Experimental «Simón Rodríguez» lo nombra «Profesor Honorario». Tres días más tarde, el 20 de octubre, la Academia Nacional de la Historia lo nombra Miembro Correspondiente suyo por el Estado Apure.
Julio Cesar Sánchez Olivo, el hombre de carne y hueso, murió el 22 de abril de 1988, y sus restos reposan en el viejo cementerio de San Fernando, pero su memoria es imperecedera entre sus coterráneos.

Tomado de: Méndez Echenique, Argenis. «Sobre Julio Cesar Sánchez Olivo». Ediciones de la Coordinación de Postgrado del Vicerrectorado de Planificación y Desarrollo Regional de la UNELLEZ.

Carlos Guevara

Carlos Guevara
Carlos Guevara

Carlos Guevara

Carlos Guevara, nació el 4 de mayo de 1973 en Achaguas, en las tierras cálidas de El Nazareno. Es considerado por los pobladores de la comunidad de Achaguas como un gran exponente de la música venezolana tanto nacional como internacional.

A los 10 años de edad entró por la puerta grande en el mundo artístico ganando el Festival Infantil Cantaclaro a nivel regional, demostrando grandes cualidades para el pasaje sabanero y el joropo recio, por lo cual se hizo merecedor, posteriormente, de muchos festivales en Venezuela y Colombia. Entre éstos podemos mencionar Florentino de Oro en 1995 y La Voz del Alma llanera en 1997 en San Fernando de Apure, La Panoja de Oro en Valle de La Pascua, El Corrío Llanero en Puerto Carreño, Colombia y el Cimarrón de Oro en Yopal, Casanare.

Tuvo en su haber 73 primeros lugares ganados, pero que pasan de los cientos en los que participó desde el año 1987, desde donde intervino en el Festival Voz Liceísta a los 14 años hasta el año 2000, momento en el cual decide retirarse, reincorporándose posteriormente en el 2004 para participar en el Festival Florentino de Diamante, aceptando la invitación de los organizadores.

Su primera grabación la tituló La tristeza de un poeta, 1995, presentada en formato de casette. Posteriormente en 1997 presentó su segunda grabación, primer disco compacto La potra que me tumbó, canción considerada como un clásico, tiene más de once años en el mercado y aún cuenta con una reconocida aceptación a nivel nacional e internacional.

Su tercera grabación fue Mi compromiso, segundo disco compacto realizado en el año 2000, disco donde ofrece una variedad de canciones entre las que se destacan Prisionero de tus besos, Monté a la potra, Mi luna y mi sol, Sin ti, no valgo nada, Parrandeando en el Oriente.

En el año 2006 deleitó a su público con una nueva producción discográfica que llevó por título Remembranzas de mi vida, siguiendo la misma línea de trabajos anteriores, ofreciéndoles temas recios y pasajes, donde le cantó a los campeones del coleo, al cuatro, a su media naranja, a los recuerdos de su infancia, a la doma del amor salvaje.

Carlos Guevara también se hizo acreedor de varios galardones entre los que se pueden mencionar, estatuilla Estrella de Venezuela otorgado como cantante revelación del año en San Fernando de Apure, La Mazorca de Oro en Chivacoa y el Botón Honor al Mérito al Caballero, otorgado por la Brigada de Caballería de San Fernando de Apure, entre otros.

Carlos Guevara, falleció el 23 de febrero del año 2007. Su sepelio constituyó una gran manifestación de dolor por una inmensa cantidad de personas que supieron disfrutar y admirar su talento. Se caracterizó por ser un hombre humilde, criollo, de estilo propio, quien en sus interpretaciones nos relató las faenas que se realizan en el llano.

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José Gregorio Villafañe

José Gregorio Villafañe
José Gregorio Villafañe

José Gregorio Villafañe

José Gregorio Villafañe

Nació en Guasdualito, en 1814. Abogado, diplomático y político. Hijo de José Domingo Villafañe Méndez -hacendado de Barinas- y de Josefa Antonia Ramírez de Arellano y Briceño. La Guerra de Independencia que arrasó la región ocasionó la muerte de su padre. Viajó a Londres (1821), donde permaneció 16 años, realizando estudios de derecho, ciencias sociales y naturales, físicas y matemáticas. Terminada su educación, regresó en 1837 al seno de su familia, y poco tiempo después, elegido Diputado al Congreso por la Provincia de Barinas, se trasladó a la Capital de la Republica en cumplimiento de su mandato.

La buena acogida que tuvo en el seno de la sociedad caraqueña, y los nuevos horizontes que vio abrirse en su rumbo, al porvenir, lo decidieron a encargar a su hermano Domingo de la casa paterna y de los cuantiosos bienes de la familia, para de este modo corresponder a la exigencia que le hizo el General Páez, de servir al Gobierno Nacional en el ramo de las Relaciones Exteriores. Luego, nombrado Representante de Venezuela en Nueva Granada, se trasladó a Bogotá, y allí contrajo matrimonio con Margarita Quevedo. Terminada la misión, regresó a Caracas, y en la Capital sirvió diferentes empleos, entre otros, la cátedra del idioma inglés en la Universidad. En 1868 fue nombrado, por parte de Venezuela y en sustitución del Señor Francisco Conde, Miembro de la Comisión Mixta que conoció y decidió sobre varias reclamaciones norteamericanas, puesto que desempeñó con brillo, como se ve en el informe que en julio del mismo año, rindió al Gobierno Nacional. Para esta época era también secretario privado del Señor Antonio Leocadio Guzmán, a quien acompañó varios años.

Las evoluciones de la política y la necesidad de reposo para su agitada existencia, lo llevaron al Táchira, que lo recibió como huésped distinguido, y al cual el correspondió, fijando allí su residencia definitiva. Más de treinta años vivió en esa su segunda tierra, donde dio los más altos ejemplos de una vida consagrada toda a rendir culto ferviente al trabajo, a la honradez y el bien.

Deseando que los pueblos de Táchira estuviesen en comunicación inmediata con el Lago de Maracaibo, pensó en la construcción de una vida férrea entre Puerto Villamar y San Carlos del Zulia, y el mismo, con su infatigable actividad, trabajando como ingeniero y como menestral, estuvo en esas montañas vírgenes, donde el tigre y la serpiente aún no habían oído el ruido del hacha, ni siquiera el disparo del fusil. Diversos viaje hizo a la Capital de la Republica para obtener del Gobierno Nacional la realización de aquella vía; pero al fin sus trabajos fueron infructuosos, y desencantado y triste, abandonó aquella empresa que lo habían llenado por algún tiempo de doradas ilusiones y lisonjeras esperanzas.

En 1874 publicó en la Opinión Nacional, una serie de estudios sobre el Táchira, dedicados a su amigo íntimo Doctor Arístides Rojas, y los cuales revelan el talento observador y los conocimientos múltiples que adornaban al Señor Villafañe. Dichos estudios fueron editados en volumen con el nombre de “Apuntes Estadísticos del Estado Táchira”`, por orden del General Guzmán Blanco en 1877.

Pronunciado por la Reina Regente de España el Laudo arbitral en nuestra cuestión de límites con Colombia, el Señor Villafañe lo comentó en un folleto, con tal lucidez jurídica y conocimientos prácticos de la materia, que es lo mejor que se escribió sobre aquella celebre sentencia que dio motivo para tantos juicios y opiniones encontradas. Fue el primero que demostró con pruebas irrefutables, lo injusto de aquel fallo y la necesidad de negarse a su cumplimiento por adolecer de nulidad, ya que el árbitro se había excedido decidiendo puntos que las partes no lo sometieron a su jurisdicción.

El Señor Villafañe murió en San Cristóbal (Edo. Táchira) el 14.9.1894. Tenía 80 años, dignamente empleados en una vida adornadas por las más bellas virtudes públicas y privadas. Se había hecho acreedor a las más altas consideraciones públicas, y la sociedad tachirense supo manifestárselo así, con la pompa que desplegó en sus exequias fúnebres y las manifestaciones de duelo que le tributó a la prensa en general.

José Cornelio Muñoz

José Cornelio Muñoz
José Cornelio Muñoz
Imagen recreada con IA

José Cornelio Muñoz

José Cornelio Muñoz (San Vicente, Estado Apure, 1794 – Ciudad Bolívar, Estado Bolívar, 25 de junio de 1849) es un genuino representante del gentilicio apureño. Hombre de origen mestizo (zambo por los cuatros costados), conquistó sus preseas a fuerza de heroísmo, constancia y lealtad a la Patria, desde las filas de soldado raso hasta el grado de General de División. Hijo de Francisco Muñoz y de Juana de Silva vecino de Achaguas.

Inicia su carrera militar en 1811 en los albores de la patria, estuvo en todos los combates de la gesta apureña con Páez, siendo de los 50 “hiponautas», como señalaba el Padre Serafín Cedeño, de los campeones del paso del Diamante y de los 150 de Las Queseras del Medio, su participación fue decisiva en Carabobo, estuvo en la toma de Puerto Cabello, mereció que el mismo Libertador le reconociera su grado de General de Brigada en 1827, actuó como un excelente organizador de la Administración Publica Apureña, siendo su principal gobernador provincial.

Luchó por lograr la salud del pueblo cuando este fue azotado por el paludismo que diezmó numerosas comunidades de Apure, entre otros tantos méritos, formó parte de la Guardia de Honor cuando los restos del Libertador fueron trasladados desde Santa Marta hasta Caracas en 1842. En 1848 salió a campaña en defensa de los Monagas, contra la revolución que acaudillaba Páez y le venció en Los Araguatos el 10 de marzo. El 5 de abril recibe el ascenso de General de División, muriendo en Ciudad Bolívar el 25 de junio de 1849, sus cenizas reposan en algún lugar olvidado rincón del cementerio viejo de esa ciudad.

En el periodo de gobierno de Eduardo Piñate, se hicieron las gestiones para trasladar los restos simbólicos de José Cornelio Muñoz al Panteón Nacional, lo cual se está a la espera de continuar con los tramites correspondientes.